El Salvador: ¿Al borde del extremismo?
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A sólo 6 meses de haber llegado al poder, fisuras se pueden ver en el partido gobernante de El Salvador. El FMLN (Farabundo Martí para la liberación nacional) ganó la presidencia después de haberla perdido en 4 elecciones consecutivas. Esta vez pudo ganar gracias a haber nominado a un candidato moderado que no es un líder histórico del partido. Mauricio Funes era un periodista antes de correr para la presidencia. La plataforma política que promovió durante la campaña fue de gobernar desde el centro izquierda y no desde la izquierda extrema. Repetidamente Funes dijo que sus modelos ideológicos eran Lula da Silva y Barack Obama.
Ahora ha llegado el momento de gobernar y, como gobernar es difícil, las tensiones ideológicas dentro del FMLN son evidentes. El vicepresidente, Salvador Sánchez Ceren ha demostrado ser un ideólogo en cuanto a sus intenciones se trata. Hace unas semanas viajo a Cuba y demostró fuerte interés en implementar el sistema educacional de la isla en El Salvador. Ceren, ex guerrillero y comandante general desde los tiempos de guerra (1979-1991) ha comprobado que su mentalidad es todavía la de un revolucionario y no la de un líder político. En el Congreso Extraordinario-Reunión Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Dijo que Latinoamérica debe unirse “porque el imperio [refiriéndose a EEUU] tiene una actitud desesperada de querer volver a rescatar su presencia en el continente, pero la aspiración de los pueblos es querer caminar hacia una ruta diferente”. Después de su visita a Cuba, el vice presidente mantuvo que el ingreso de El Salvador al ALBA (Alianza Bolivariana Para los pueblos de nuestra América) promovida por Hugo Chávez y gobiernos socialistas, sería algo natural.
Por otro lado, el presidente hasta ahora ha mantenido sus posturas moderadas. Esto se debe a que Mauricio Funes, ex periodista de televisión no tiene la misma mentalidad que los ex guerrilleros marxistas Salvadoreños. A diferencia de la retorica anti EEUU y pro socialismo que el FMLN está adoptando, Funes ha mantenido que: “Nuestro programa de Gobierno no responde a ideologías importadas ni esquemas de organización económica, política y social que, aunque pudieran estar funcionando en otras sociedades, son ajenos a nuestra realidad”. Además, Funes ha establecido rotundamente que El Salvador no va ser parte del ALBA.
Este desacuerdo interno en el partido gobernante puede tener resultados negativos en cuanto a la gobernabilidad del país. Si el FMLN se mantiene en una posición radical constantemente y va en contra del presidente, existe la posibilidad de que en el futuro el partido le ponga obstáculos a las iniciativas de Funes. Por su parte, Funes está manteniendo una posición pragmática especialmente en cuanto a la relación con EEUU se trata.
A El Salvador no le conviene tomar una posición de confrontación con Estados Unidos ya que en esa situación el país centroamericano se vería adversamente afectado. El Salvador necesita a EEUU mucho más de lo que EEUU necesita a El Salvador. Entre la ayuda humanitaria que EEUU le provee a El Salvador está pendiente el programa Corporación reto del Milenio de $461 millones en ayuda destinada a educación, servicios públicos y agricultura e infraestructura. EEUU sigue siendo el país que más asistencia bilateral y multilateral le provee al país centroamericano a través de USAID, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco mundial y el banco económico de integración. Además de eso, en EEUU viven más de 2 millones de salvadoreños, entre ellos unos 230,000 que son amparados por el TPS (Status de Protección Temporaria) los cuales se verán comprometidos si la retorica anti norteamericana continua.
Es de esperarse que los revolucionarios tengan mentalidades de guerreros a quienes solo les importa ganar un conflicto. Gobernar requiere de más paciencia, madurez y realismo y menos adherencia a ideologías abstractas y arrebatos emocionales. Aun después de casi 21 años de estabilidad política en el país, el FMLN está aprendiendo el significado de liderazgo. Esperemos que el desacuerdo interno del partido gobernante solamente sea algo temporario, porque, de no ser así, El Salvador se verá involucrado en conflictos que solo terminaran empeorando la situación de un país ya pobre.
Luis R. Guevara holds a M.A. in International Affairs from American University and a B.A. in Political Science from the University of Maryland at College Park. He was born in El Salvador and raised in Washington, DC.
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