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El Gob. Jeb Bush habla sobre el éxito de estudiantes hispanos

El sueño Americano – la promesa asumida de seguir la posibilidad de la prosperidad y el éxito – infunde a los individuos el deseo de hacerse responsable de su futuro, aplicarse, y buscar una vida plena. Una educación de calidad es el pasaje al sue¬ño Americano. Una educación de calidad prepara los estudiantes con los conocimientos y las destrezas para tener éxito con los estudios universitarios y sus carreras.

Los Estados Unidos han sido, tradicionalmente, un país de inmigrantes, y esta tendencia continúa hoy en día. En marzo, el Centro de Investigación de Pew informó sobre un viraje tremendo en el crecimiento demográfico de nuestra nación. Según el informe, las minorías étnicas y raciales componen 91.7 por ciento del crecimiento de los Estado Unidos entre 2000 y 2010.

Los hispanos – la minoría más grande de nuestro país – componen más que la mitad de este crecimiento. De hecho, el Censo de 2010 informa que los Hispanos constituyen 16.3 por ciento de la población de los Estados Unidos.

Cuando estos individuos y sus familias participan en sus comunidades e involucrase como ciudadanos, se hacen vecinos, colegas, líderes, y votantes. Sus contribuciones formarán nuestra nación. Como estos ciudadanos son una parte crucial de nuestra sociedad, proveer los hijos de estas familias con una educación de calidad es una inversión crítica.

Lamentablemente, por toda de nuestra nación demasiados estudiantes de minorías sacan resultados por debajo de sus pares en las pruebas estandarizadas. Estos estudiantes son víctimas de los mitos tan comunes de educación, las presunciones que dicen que el origen y la experiencia del estudiante, su código postal, o nivel del salario de sus padres deciden su habilidad de aprender. Pero esto es inaceptable; el destino de nuestro país depende en el éxito de todos los estudiantes.

Libertad Política vs. Libertad Económica

¿Es la democracia lo que necesitan los países subdesarrollados para salir de la pobreza? Gary Becker,  Premio Nobel de Economía (1992), realizó un análisis reciente en el que explica cómo en países subdesarrollados la democracia debería servir para promover la libertad económica. Lamentablemente, pocos son los países pobres que gozan de esta libertad, aunque vivan en democracia.

Becker empieza aclarando que al referirse al término democracia, no lo hace como el sistema de gobierno ideal sino como una comparación frente a formas de gobierno que no gozan de libertades y carecen de instituciones.[1]

Según Becker, por ejemplo, existe una baja correlación entre las tasas de crecimiento del PIB  y las democracias. Es decir, no necesariamente los países democráticos son países que crecen económicamente. En el caso de India, con una democracia desde su independencia, no fue hasta que salió del socialismo (cuarenta años más tarde) para abrir camino a un gobierno promotor de políticas de libre mercado, que empezó su rápido crecimiento. Por otro lado, algunos absolutistas han logrado crecimientos extraordinarios, pero no son la regla sino la excepción, dado que por cada Pinochet que produzca un rápido crecimiento económico hay siempre un Stalin con funestas políticas planificadoras que llevan el país a la quiebra.[2]

Con respecto a la creación de la riqueza Becker menciona países como Taiwán y Corea del Sur en los cuales hubo un rápido crecimiento bajo las dictaduras y que al convertirse en democracias se volvieron países aún más ricos. Para exponer la correlación entre riqueza y democracia cita al sociólogo Seymour M. Lipset quien explica que no es que los países democráticos sean más propensos a crear riqueza sino al revés. Según Lipset, los países ricos son aquéllos que buscan democracias pues quienes viven en países desarrollados, una vez que gozan de libertad económica, van a demandar como es lógico, libertad política también.[3] Es decir, para Lipset, la riqueza crea las condiciones para la democracia.

Los nuevos lineamientos del PPC

Los días venideros , estarán matizados por si se materializaran o no todas las reformas auguradas ,en términos políticos y económicos ,en el marco del VI Congreso del Partico Comunista. Se parte desde una perspectiva de “mea maxima culpa”, que allende de apuntar a un futuro mejor no hace más que descargar , subrepticiamente, una plétora de acciones desacertadas y de fracasos consistentes sobre la figura de quien fuese el máximo líder de Cuba, con excepción del último lustro, Fidel Castro Ruz.

¿Las políticas de aperturas, de renovación, de nuevas expresiones mediáticas y de sucesiones políticas no serán, más que pasos hacia una sociedad civil seria, exenta de flagrantes violaciones a los derechos humanos, circunstancias temporales que harán al gobierno ganar más tiempo en consolidación y concentración de su poder? La opinión internacional, nuestro exilio, las organizaciones de la disidencia interna, la Posición Común Europea y el poder de las redes socio tecnológicas son coyunturas a las que el régimen no ha podido escapar, y de las que ya no puede mantenerse al margen; por ello, para mí, se hace comprensible la asunción de estas nuevas posturas.

Nuestro país requiere de mucho mas que un discurso de dos horas y media donde las expresiones de ira al espetar los errores se hagan palpables y donde los que hoy aplauden sean los mismos que ayer fervorosos también aplaudían y acataban lo que se acordaba: son conductas absolutamente irrespetuosas para con el pueblo. ¿Dónde están el individualismo y la opinión propia?

México: La reforma de los jóvenes

La reforma laboral está cerca, quizás más de lo que muchos se imaginan. ¿Por qué es tan importante para México? La respuesta es muy simple, porque cada día, millones de mexicanos aspiran a mejorar su calidad de vida y para ello es necesario crear las condiciones que permitan que esto suceda.

La Ley Federal del Trabajo (LFT) vigente data de 1970. México es un país muy distinto al de hace cuarenta años. En aquel entonces, solamente el 29% de la población era económicamente activa (14 de los 48 millones de mexicanos) comparada con el 58% de la actualidad (65 de más de 112 millones de mexicanos).

Esta Ley tiene que cambiar y somos los ciudadanos quienes podemos hacer que así suceda. No necesitamos más leyes ni regulaciones, simplemente necesitamos mayor libertad. Generar las condiciones para que la creatividad y el trabajo de cada mexicano se conviertan en motor de desarrollo. En pocas palabras, necesitamos leyes más simples para un entorno tan complejo.

Es sorprendente que en todas las propuestas para reformar la LFT (332 iniciativas en los últimos 12 años) no ha existido la participación de los ciudadanos y mucho menos de los jóvenes. Por ello, decidimos no quedarnos con los brazos cruzado e hicimos un análisis sobre las propuestas de los distintos partidos políticos buscando una reforma en donde todos ganemos. Elaboramos
una propuesta y la presentamos ante la Comisión de Trabajo y Previsión Social en la Cámara de Diputados. Esta es la primera vez que una organización de jóvenes, el Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA), reabre el debate poniendo sobre la mesa un tema tan importante. La respuesta por parte de los diputados fue positiva y esperamos que lo siga siendo.

Cuba: Dictadura vs Internet

Una de las más rampantes carencias que afecta a la Cuba de hoy es la de una verdadera prensa. Sujeta durante decenios a respaldar sin cuestionamientos el poder del régimen, entrenada en la tergiversación de los acontecimientos y subordinada incondicionalmente a la ideología  “Castro”, el periodismo oficial en la Isla ha devenido una de las profesiones más desprestigiadas del país. Como resultado de tanto servilismo insustancial, sumado a la absoluta propiedad gubernamental sobre todos los medios de difusión masiva, que elimina el debate de opiniones y la contrastación de informaciones­, a la vez que suprime o limita al mínimo el acceso a fuentes alternativas de información, el periodismo de la Isla perdió el brillo y la salud que llegó a ostentar en los años de la República, cuando decenas de publicaciones periódicas daban fe del amplio espectro de tendencias, opiniones y pensamiento activo de toda la sociedad.

No caben dudas de que los regímenes totalitarios dependen justamente de esos controles. Nada tan lesivo a los gobiernos dictatoriales como el libre flujo de la información y de los análisis críticos de opinión de diversos sectores sociales. La libertad de prensa es, con mucho, el principal enemigo de los censores del pensamiento.

Los tiempos actuales, sin embargo, se la están poniendo difícil a las dictaduras; las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones constituyen un reto superior para las obsolescencias políticas, por lo que el régimen cubano se apresta a presentar batalla en el monopolio de la información. Ya la experiencia ha demostrado que encarcelar periodistas independientes resulta no solo inocuo para sus fines de censura, sino que –además– trae consigo un costo político elevadísimo, sobre todo para un gobierno cuyo capital moral hace años se encuentra en números rojos.  Así pues, al poder omnímodo le resulta imprescindible afinar las estrategias de control en el uso de esas tecnologías (la brecha por la que se filtran cada vez mayores espacios de opinión y debates), y crear una base jurídica que coarte más aún el uso de la Internet y cree nuevas figuras delictivas contra aquellos que “trasgredan” las normas oficiales.

El límite de la deuda

Esto decía el  joven senador por Illinois Barack Obama en 2006:

El hecho de que estemos aquí hoy debatiendo el aumento del límite de la deuda de Estados Unidos es una muestra de la falta de liderazgo. El liderazgo conlleva decir “la responsabilidad es mía”. Pero en vez, Washington está poniendo hoy el peso de la responsabilidad por [haber tomado] malas decisiones sobre la espalda de nuestros hijos y nietos. América tiene un problema de deuda y de falta de liderazgo. Los americanos se merecen algo mejor. Por lo tanto me propongo oponerme a la iniciativa para aumentar el límite de la deuda de América”.

El ahora presidente Obama tiene la oportunidad de hacer realidad sus palabras junto a un nuevo Congreso con ganas de recortar el gasto y la deuda de la nación.  ¿Por qué es importante hacerlo? Lo invito a que vea este video de la Fundación Heritage titulado: “El límite de la deuda, explicado sencillamente” en el que se cuenta de forma amena y simple que la economía del país es como una economía familiar y hay que cuidar de que los gastos no sobrepasen los ingresos. Disminuir el gasto y los préstamos para pagar por ese gasto está en manos del Congreso y del presidente de la nación.

Ya es hora de que los poderes legislativo y ejecutivo hagan algo más que hablar. Y su oportunidad es ahora, así lo exigió el pueblo americano en las elecciones legislativas de noviembre: ¡Pónganse a trabajar!