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La otra cara de los presos políticos

Esta semana tuve la posibilidad de conocer y acompañar a cuatro mujeres que hace años se encuentran luchando por la libertad de sus esposos. Veamos un poco sus casos:

  • Jackelin Sandoval, madre de dos hijos, esposa del preso político Rolando Guevara Pérez, oficial de la policía en Venezuela, acusado de asesinato. Las pruebas indican que él no lo cometió.
  • Yajaira Castro, madre de dos hijos, esposa del preso político Lázaro Forero, uno de los once oficiales de policía acusados por asesinato durante los eventos del 11 de Abril de 2002. Sentenciado a 30 años de prisión, sin pruebas.
  • Tahianny Pisani Romero, madre de tres hijos, esposa del preso político Delfín Gómez Parra, General de las Fuerzas Armadas. Denunció corrupción dentro de la planta azucarera de Barinas pero sin embargo, fue acusado y privado de su libertad por los mismos motivos que él trató de denunciar. Se encuentra preso hace cinco años sin haber sido juzgado aún. El Presidente Chávez se refirió a el como un insecto a quien le gustaría ver fusilado.
  • Indira Ramírez, madre de tres hijos, esposa del preso político Alejandro Peña Esclusa. El gobierno venezolano allanó su hogar y plantó materiales explosivos entre la ropa de su hija, haciéndolo pasar por terrorista. Su juicio no ha comenzado aún.

Con el presente artículo no pretendo hablar sobre los presos políticos, sino sobre la otra cara de esta historia. La historia de cómo un gobierno totalitario, en su afán de destruir cada obstáculo que se le presenta en su camino, no solo acaba violando los derechos humanos de dichas personas, sino que destruye los pilares indispensables para el desarrollo de cualquier comunidad: la familia.

Let’s Defund Planned Parenthood Once and For All

I was happy to see that the budget bill that the House of Representatives passed last month, which cuts $61 billion dollars in federal spending, would end all federal funding for Planned Parenthood.  The bill ensures that organizations that perform abortions, including Planned Parenthood, do not receive federal dollars under the Title X federal family planning assistance program.  A 2010 Government Accountability Office (GAO) study found that the abortion industry received over 1 billion dollars in federal funds over an 8 year period.  This includes $657.1 million dollars to Planned Parenthood over 7 years.

Planned Parenthood argues that by statute, under the so called Hyde Amendment, they cannot use the federal funding they get to pay for the abortions they perform.  The problem with this argument is that everyone knows that once this money is transferred to their bank account, they can use it for whatever they want -it’s fungible.  Even if they don’t use it directly to pay for abortions, they can use it to recruit and hire the staff that is going to perform them or rent or buy the buildings that house their abortion clinics.

The federal government must stop aiding and abetting abortion practitioners who are targeting minority communities to kill their children.  Twenty-two percent of abortions in the U.S., for example, are performed on Hispanic women, and they are 2.7 times more likely to have an abortion than non-Hispanic white women.  Motivated by their warped eugenic views, Planned Parenthood and other abortion providers are clearly going after racial and ethnic minorities in the country.